ALTOMER ASISTENCIAL
“Cuidamos de lo que más quieres“

 

EL PRIVILEGIO DE ACOMPAÑAR HASTA EL FINAL


Y, ¿si te acompaño?

Cuando a los profesionales de Ayuda a Domicilio nos preguntan acerca de nuestro trabajo y decimos que nuestra labor es estar ahí, al lado de aquellos que nos necesitan, que están tristes, que se sienten solos a pesar de estar acompañados, a menudo nos encontramos de vuelta caras de pena, sorpresa y, a veces, de incertidumbre. Nos miran como a los  misioneros que  están en lugares de conflicto…A veces, les escuchas decir en voz baja “es una Santa”, pero no lo dicen con convicción y alegría, lo dicen como con lástima. 

Cuesta explicar en pocas palabras, lo gratificante que es. Pocas veces convencemos a quienes nos escuchan. Incluso después de largas conversaciones y explicaciones, muchas veces tenemos la sensación de que si no se vive , no se entiende.

Cuando decidí dedicarme al sector de atención a personas dependientes, fue impulsada por ese sentimiento de ser útil, de poder ayudar. Movida por la satisfacción que este trabajo de psicóloga, me hacía sentir, después de atender a algunos pacientes y sus familias en centros, o en domicilios. Después de más de veinte  años dedicándome a pleno pulmón a acompañar a personas en sus últimos años, de asesorar a familias que sentían mucho pesar de dejar que fuésemos otros los que estuviésemos allí en primera línea, de ceder a veces su espacio, para compartir a su ser querido, mi percepción es parecida a la de los primeros años ¡Cuánto enriquece a nivel personal y cuánto se aprende de las personas en esos momentos! Mis valores, mi actitud, mi forma de vivir, se han visto transformadas, me han hecho llegar a este punto donde quiero estar.

Estar en contacto con el sentido que estas personas dan a su vida y a su muerte, nos acerca a los profesionales a nuestra propia espiritualidad, de una forma privilegiada, con visión de futuro, como antes de tiempo. Es estar ahí para la otra persona. Es el momento para darle una apertura a la expresión emocional. Acompañar con presencia y brindar un espacio abierto para comunicar y escuchar

Los que leéis esto posiblemente no habéis tenido este privilegio, o puede qué si y estéis asintiendo con la cabeza, reconociendo el sentido del que os hablo. A veces, les pregunto acerca de aquellas cosas que dieron sentido a sus vidas, les hicieron disfrutar, y durante un momento, leo a través de sus miradas, la sonrisa de la boca, que había quedado congelada, toma movimiento… mi familia dicen…. mi perro…mis viajes, el mar, mis libros….y después de un rato… repetían ¨la familia, diles siempre, que les quieres¨.

Hoy me siento privilegiada. Estar cerca de las personas al final de la vida, con el corazón abierto, transforma a nivel personal, es una visión, un regalo. Y así quiero continuar a vuestro lado, en este proyecto que se llama caminar juntos hasta el final. Seguid hablando, os escucho… 


CUANDO CAIGAS Y NO PUEDA LEVANTARTE, ME RECOSTARÉ A TU LADO Y TE ENSEÑARÉ A MIRAR LAS ESTRELLAS DESDE AHÍ ABAJO.


 Por Mercedes Torres Contreras. Publicado el 19 de agosto de 2021



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